DARLO VUELTA

La dura derrota sufrida por Curicó Unido la fecha pasada ante Antofagasta ubicó en primer plano, añejos conceptos que cobran vigencia cada vez que un equipo va ganando relativamente fácil un partido y luego lo pierde: “Los partidos duran 95 minutos”, “el dos a cero es un marcador peligroso”, “El partido termina cuando el árbitro da el pitazo final”, y así. Y  todas esas frases tienen sentido en lo particular y apuntan a jamás confiarse aun cuando vayas ganado con holgura. Sin embargo, y en el caso puntual del Curi, ocurrió lo que reza otra famoso dicho, quizás el peor de todos, la situación más dolorosa que puede ocurrir, aquella que sucede cuando “te dan vuelta un partido”.

Y la historia del fútbol está llena de partidos que han sido dado vuelta, algunos han quedado en el anonimato, y otros, de acuerdo al contexto, han tenido mayor connotación. Como lo es el denominado “Milagro de Estambul”, en donde Liverpool se enfrentaba al AC Milán por la final de la Liga de Campeones 2004-05. La historia es archiconocida. Al finalizar el primer tiempo el equipo italiano lo ganaba fácilmente por 3-0 mientras el champaña se comenzaba a sacar del freezer. La impensada remontada de Los Reds derribó todo pronóstico. En los quince minutos del segundo tiempo ya lo empataban a 3 obligando a la prórroga, para luego en los penales ganarlo 3-2. Increíble.

Hay otra final de Champions, no con tantos goles pero si con un desenlace infartante y que entra en el “darlo vuelta”. Fue en 1999, el Manchester United versus el Bayer Munich en el Camp Nou de Barcelona, ¿podría ser mejor? Sí. El equipo alemán se puso en ventaja a poco comenzar el partido y lo aguantó hasta el minuto 91 en donde los británicos lo empatan milagrosamente. Pero lo bueno puede ser mejor – aunque en este caso sería lo malo puede ser peor- ya que en el minuto 93 otro sorprendente gol le da el triunfo y “la orejona” a los diablos rojos. Para morirse y resucitar en dos minutos.

Pero volvamos a lo nuestro. Curicó Unido también tiene su propia historia con esto de “darlo vuelta”. Como olvidar el partido por la Tercera División ante Linares en mayo de 2005. El estadio La Granja fue el escenario en donde el Curi lo perdía 0-3 al finalizar el primer tiempo – con penal desperdiciado incluido – para luego en el complemento ganarlo 4 goles a 3. Notable.

No incluiremos el elogiado 4-4 contra la Unión Española de hace algunas fechas pues, aunque quisiéramos, no califica dentro de los partidos que se dan vuelta. Si lo hubiéramos ganado 5-4 sería Top One en cualquier ranking mundial de remontadas.

Pero la cuestión es que Curicó Unido las ha pasado todas, dando vuelta partidos y viceversa. Perder como se perdió ante Antofagasta deja un cúmulo de lecciones que siempre se van aprendiendo, aunque uno crea a veces que las ha vivido todas. Un sabio decía “en la confianza está el peligro”. Y en el fútbol suele suceder, muchas veces de manera inconsciente, que venga un relajo luego de anotar varios goles, pues la tensión que los precede hace que sean un alivio esos abrazos ante un partido que se pronostica duro. Solo resta concluir que se debe seguir creciendo cada día, para que en la próxima sea otra vez el Curi el que “de vuelta” un partido, para que hablemos otra vez de épica e historia.

 

Por Mario Farías Contreras.

 

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