EL 2019 YA LLEGÓ

2018 fue un buen año para Curicó Unido y son varios los jugadores albirrojos que completaron una temporada regular. Por eso, pensando en el próximo campeonato 2019, la lógica indica que se mantenga una buena base. No deberían llegar más de 10 refuerzos, lo que ya es harto.

 

Con Curicó asegurado en la división, la pega de armar el plantel 2019 debe comenzar ya. Hay jugadores con contrato que podrían partir (el lesionado Neri Bandiera no sería inscrito en el primer semestre; Carlos Espinosa y Diego Pezoa tendrían ofertas). Y hay otros que finalizaron su contrato y ya se visualizan fuera, como el histórico Francisco Silva o Joao Ortiz.

Por el contrario, son nueve jugadores los que, a falta de dos fechas, suman más de la mitad de los minutos jugados en la temporada y construyen la columna vertebral del equipo. De ellos solo Jorge Deschamps y Martín Cortés tienen contrato vigente. Habrá que negociar con Nicolás Gauna, Daniel Franco, Ricardo Blanco, Gabriel Vargas, Sebastián Zúñiga, Mauro Quiroga y Diego Díaz si lo que se quiere es mantener la plataforma, cosa que indica la lógica… Naturalmente también se espera que continúen varios más, que sumaron menos minutos pero aportan. Y de refuerzos, el que ya asoma en la órbita de Jaime Vera es Nicolás Peñailillo de Iquique.

 

Pero más allá de lo concreto, de las posiciones que hay que cubrir en específico y del cupo y el dinero que habrá para nuevas incorporaciones, aquí dispararemos con algunos futbolistas que podrían complementar a este buen equipo albirrojo 2018. Es una larga lista de 22 candidatos, pero el juego es entretenido.

 

La única exclusión que haremos será con los arqueros, pues Deschamps y Luis Santelices hacen una buena dupla y no parece sensato renovar la zona.

 

En la Primera B el que más jugó en el campeón Coquimbo fue Diego Carrasco (23 años) un buen defensor formado en las divisiones inferiores piratas y que remando desde atrás pasó de no ser considerado por el DT Graff a terminar como capitán del equipo.

Otro buen valor coquimbano y un potencial refuerzo para un equipo como Curicó es Mauricio José Yedro que fue titular en 28 de los 30 partidos. El argentino de 31 años ya suma cuatro equipos en Chile, ha sido campeón en Primera y Segunda y tiene categoría y un precio razonable.

Está también el goleador Rodrigo Holgado. Delantero argentino de 1.80 metros, 23 años y 18 goles en 29 partidos.

 

En la B naturalmente hay mucho más donde buscar. Los equipos grandes o los elencos de Primera de segunda línea como Unión, O’Higgins o Huachipato no se los pelearán. Hablamos por ejemplo de David Escalante (1 metro 90 centímetros, 27 años) que hace rato lidera el ataque de Santiago Morning. Tiene 37 goles en los últimos dos años. Hay también un buen defensor en Valdivia, lo he visto jugar varias veces. Se llama Víctor González Chang (24 años y 24 partidos jugados en 2018). Y hay otro zaguero que se llama Alonso Rodríguez que también tiene calidad. Hizo divisiones inferiores en la U y está temporada estuvo 19 veces en la banca de Puerto Montt (solo jugó tres partidos). Justo deja de ser juvenil (20 años) y usted dirá “por algo no jugó en Puerto Montt”. Pero el cabro tiene pasta…

 

A propósito del juvenil en cancha, Kennet Lara seguirá cumpliendo minutos como tal. Pero ojo: Dejan de serlo Jerez, Ormazábal, Ferreyra y Cavalleri. Y de los que alternaron este año y aparte de Lara, solo Carlos Matías Pavez es cosecha 99. Chicos como Carlos Herrera, Alexander Pastene y Gabriel Harding, con citaciones en 2018, son serie 2000 (darán un año de ventaja) ¿Habrá entonces que calibrar a otros albirrojos serie 99 u otra vez traer un joven de afuera? Está Víctor Méndez de Unión Española y Carlos Villanueva o Misael Llantén de Colo-Colo, aunque los dos primeros posiblemente serán los juveniles en cancha de sus equipos.

 

De Primera División, y olvidándonos de los Pato Rubio, Eduard Bello, Augusto Barrios o Guillermo Soto (serán tentados por equipos con billetera más grande), hay varias opciones para una institución de la categoría de Curicó Unido:

 

De Temuco: Cristóbal Vergara (24). Formado en la U, buen central de 1 metro 80 centímetros, ya hizo antes una gran campaña en la B con Barnechea. 23 partidos jugados este año. De mayor proyección es Claudio Zamorano (20). Diez partidos, uno de ellos ante Curicó, donde no jugó bien. Su mejor versión ha sido de volante central.

 

De San Luis el paraguayo Mauro Caballero. 24 años, 10 goles en 25 partidos este año. Hace tres temporadas era goleador en el Ascenso de Portugal. Tiene fortaleza física aunque mide solo 1,75 metros. Su contra es que le han puesto ocho tarjetas amarillas en el torneo. Habría que calmarlo cuando no tiene la pelota o se la quitan con foul.

 

De Everton, el argentino Juan Cuevas (30 años, 25 partidos en 2018). Mucha experiencia y rapidez como puntero derecho. Y el mexicano Iván Ochoa. Fue mejor su campaña 2017 pero es un gran jugador. Volante de contención con buen pie. Poco más de 1.600 minutos en cancha en 2018, el equivalente a 18 partidos.

 

El mejor año como entrenador de Jaime Vera coincidió con el mejor año en la carrera de Luis Gonzalo Bustamante de Iquique. 23 partidos esta temporada, llegaría  a Curicó con 33 años. Johan Fuentes tendrá siempre méritos especiales para volver a Curicó. Jugó solo 13 partidos en 2018, fue 17 veces al banco y en febrero cumplirá 35 años. Pero según propia confesión, en los últimos cinco años de carrera se ha cuidado más que en los 10 anteriores. Su zurda no se olvida y físicamente está mejor que nunca.

 

De Audax, Ariel Martínez. En enero cumple 25 años. 18 partidos en este, su torneo del destape en Primera. Antes la rompió en Coquimbo. Le pega con las dos piernas y puede jugar en cualquier puesto del mediocampo.

 

Alejandro Márquez de O’Higgins. 27 años, regalón del Matador Salas quien lo crió en Unión Temuco, donde jugó varias veces contra Curicó. Este año lleva 27 de 28 partidos jugados. En su tiempo lo llevó la U pero ha debido dar la vuelta más larga para explotar. Guapeza y fútbol en 1 metro 73 centímetros. Otro: Pedro Emiliano Muñoz (32). Luego de reventarla en U. de Conce, apostó a partir a México o a un grande. No resultó, terminó en O’Higgins y en 2018 fue 18 veces al banco de suplentes. Solo 350 minutos en el año (menos de cuatro partidos completos). Pero en Curicó puede repuntar; en La Granja se hizo futbolista.

 

De La Calera, Víctor Retamal. En marzo cumple 21 años. 21 son también los partidos jugados en el año. Impecable lateral derecho. De la cantera de Wanderers. Cumplía minutaje Sub 20 pero en 2019 estará fuera de rango. Si no fuera así, se lo pelearían todos.

 

De Antofagasta, Bruno Romo. Es difícil, porque irá a copa internacional. Pero cuando maduró, tras sus pasos por Copiapó y Rangers, se transformó en uno de los mejores. Y como a sus 29 años aún muchos temen sobre su capacidad de mantenerse enfocado, se abre la opción para equipos como Curicó. Si no fuera así, también se lo pelearían todos. 26 partidos en el año, ha sido de los más regulares del CDA. Cuatro goles, incluido uno a Curicó.

 

José Huentelaf de Universidad de Concepción. Es bien irracional esta deducción, pero como siempre le hizo buenos partidos a Curicó, ¿cómo no podría andar en La Granja?… En enero cumplirá 30 años y sus 10 partidos en la suplencia del Campanil lo pueden tener con ganas de irse.

 

Del extranjero, hay tres. Es dificultoso pero el papel resiste todo… Kevin Andrew Harbottle ya ha estado en equipos de nivel medio como Curicó (jugó en Temuco, Arica y Antofagasta).Hoy está en Tampico Madero de la B en México y ha jugado harto en el semestre (12 partidos) pero futbolísticamente encajaría en el lote de baby fútbol curicano.

 

Hay, por último, dos que pintan para crack y que serían una especie de golpe al mercado si llegan a Curicó…

El volante Bryan Carvallo (22) jugó solo 200 minutos en el año en Colo-Colo y partió al Necaxa donde en tres meses solo ha jugado una vez (19 minutos). Esas escuálidas participaciones le abren una opción de que pueda renacer en un equipo de medianía de la tabla (como lo hizo en Antofagasta el año pasado). Un préstamo sería la opción a cambio de talento, bastante recorrido y muchísimo por dar. Es un clásico 10, pero bien podría hacerlo de 8 o incluso de 6, como un partner de Martín Cortés. En esa zona se movió alguna vez en las divisiones inferiores de Colo-Colo con bastante éxito.

 

El delantero Joe Ábrigo (23) es otro de los que podrían apostar a repotenciar su carrera en Chile. Enfrentó a Curicó con la camiseta de Magallanes y Coquimbo. Luego de un buen paso por Audax, hoy es banca en Veracruz (377 minutos en el semestre, equivalente a poco más de cuatro partidos). Es otro habilidoso y que puede jugar por los costados o como enlace.

 

De los 28 jugadores que han jugado por Curicó este año, tres ya se fueron. De los 25 que quedan, entre 15 y 17 debieran seguir. Sacando el par de juveniles que estarán como fijos, unos ocho de estos 22 posibles refuerzos podrían llegar al albirrojo. Al menos acá, suena fácil y bonito.

 

Por Leonardo Salazar Molina, Periodista.

 

 

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