LA CÁBALA DIECIOCHERA

Las fiestas del 18 de septiembre le han traído más de un problema a Curicó Unido. Fue después de estas celebraciones cuando en 2005 Daniel Briceño desapareció del mapa afectado por una farra de aquellas, aunque él la niega a morir, pese a la decena de testimonios que lo inculpan. En los inicios de la historia la película era la misma: Fernando Rojas, José Urbano Suárez y Danilo Sepúlveda también fueron expulsados con elástico luego de subir pisco y vino al bus para un partido dieciochero de 1974. La fiesta, la noche anterior, fue en el barrio Colón.

 

Sin embargo, hay un dato que baña de amor los partidos post-Fiestas Patrias. Es un número en modo cábala, superstición claramente, que como nos deja a favor se resalta con sonido de batucada y timbales. Anote: El 80% de los partidos posteriores al 18 de septiembre, Curicó no los pierde. En concreto, en 36 de los 45 años de historia albirroja, el Curi gana o empata su juego luego del 18.

 

La racha inicial duró seis años. No fue sino hasta 1979 que Curicó perdió luego de Fiestas Patrias y para ello se necesitó de un alumbrado, un delantero rival que jugó el mejor partido de su vida. Aquel domingo 23 de septiembre Ribamar Batista marcó los tres goles con que Independiente de Cauquenes le quitó ese invicto tan rebuscado a Curicó (ganó 3-1; el descuento fue de Pancho Quinteros). El brasileño Batista se consagró y terminó transferido a Audax Italiano, donde marcó una época.

 

El equipo había alimentado su racha post 18 con el primer triunfo en su historia de Segunda División, ante Malleco el 22 de septiembre de 1974 (1-0, Hugo Pantoja a los 5 minutos). Al año siguiente tras caer 6-0 ante Iberia justo el 18, se recuperó con furia: el 28 del mes en cuestión goleó 6-1 a Linares (tres de Pantoja, dos de Bonhomme y uno de Óscar Moreno).

 

Siempre había un condimento… En 1976 se jugaba la Liguilla de Descenso y Curicó perdía 2-0 en el Estadio de Carabineros ante Iberia. Pero en el segundo tiempo Pancho López marcó por dos y continuó la conjura de septiembre. Para el 77 Fortunato Morales anotó el 1-0 en el sólido triunfo ante Naval y a la temporada siguiente el 0-0 ante San Luis en La Granja fue con aplausos. Se mantenía la fe en el más allá.

 

Tras el ultraje del 79, Curicó volvió a lo suyo. El 21 de septiembre de 1980 venció 1-0 a Ovalle (gol de Gabriel Vargas, sin parentesco con Arcángel) y ya en Tercera División o terminó el torneo antes de Fiestas Patrias o se derrotó a Deportivo Liceo.

Hasta que llegó el 83 y otro chistosito se tuvo que mandar un hat trick. Curicó perdió 3-2 ante Concepción en La Granja y la culpa, esta vez, fue del goleador verdugo y de Cecilia Montero. El club había organizado el rodeo buscando juntar dinero para el pago de sueldos. La candidata a reina del evento dio el puntapié inicial en el triunfo de Malleco, rompiendo el invicto en el torneo. A las dos semanas se volvería a caer, con tres goles del delantero lila Campos (descuento de Araniz y Roly Núñez). “Fue culpa de la mufa”, habrá dicho el siempre cabalero Carlos “Pluto” Contreras, DT de entonces.

 

Obviamente, volvimos rápido a nuestro camino triunfal de fines de septiembre. 1-1 ante Linares con gol de Ivo Basay (1984), 0-0 con Lota, 1-1 en Valdivia, 3-2 a Ñublense (dos de Lucho Martínez, uno de Juan Ramón Garrido) ¡6-0 a Colchagua el mismo 18! para consolidar la racha en aquel 1988 con un 2-2 (3-0 vía penales) en el Federico Schwager de Coronel… Hasta que en 1989 la blasfemia de un doblete (Villamayor) nos privó de la magia: Colchagua venció 2-1… Siempre existía una piedrecilla en lo más inmaculado de la historia.

 

En 1990 Curicó bajó a Tercera División, pero el hechizo a los rivales post 18 se mantuvo. El domingo 23 de septiembre Walter Segovia anotó las dos conquistas del 2-1 sobre Iberia. Viviendo en lo amateur, sufriendo en canchas de barro, Curicó estiró por siete años su magia de septiembre. Se venció a Santiago Morning, a Rengo, a Mulchén Unido; el 94 se igualó con Deportes Talcahuano y el 95 se derrotó a Malleco en Angol; en el primer partido de la Liguilla del Descenso de 1996, por no bajar a Cuarta División, le ganamos 4-1 a Municipal Talagante después de disfrutar las ramadas, la chicha, la cueca, los volantines y las empanadas…

 

Pero el 97 nuevamente apareció el grinch del blanco, azul y rojo (o albirrojo). Colchagua ganó 2-0 en La Granja aunque podríamos excusarnos que después de las Fiestas Patrias de ese año, el torneo recién se reanudó el 8 de octubre.

El 98 goleamos a Unión Comercial de Hualañé, luego empatamos con Santa Cruz y con O’Higgins B. Entre medio el torneo del 2000 terminó antes del 18 de septiembre…

 

Hasta que llegó el oscuro 2002, 2003 y 2004. Curicó Unido, sorpresivamente, pasaría tres años sin ganar en el cierre del noveno mes del año.  Ñublense nos venció 1-0, después 4-0 y al final Universidad de Chile B festejó en el Caracol Azul arrancando la preliguilla 2004.

 

En el mitológico año 2005 debutó post 18 Eduardo Cortázar en la banca. Técnico que debuta gana y Curicó que juega después de las Fiestas Patrias, gana: Fue 4-2 a Colchagua, gol de chilena incluida de Alberto “Makanaky” Godoy.

Un 0-0 con Ñublense en Chillán (2006) antecedió a la penúltima derrota de la fecha de marras: 0-1 ante Copiapó en el norte. El año del ascenso a Primera División se celebró en día 21 de septiembre con gol de Bibencio Servín y un 1-0 sobre La Calera.

 

El mismo 18 de septiembre del 2009 caímos mancillados 7-0 ante la UC, pero la tónica mística continuó con el 0-0 ante Cobreloa en Calama el 27. En 2010 fue 0-0 ante Puerto Montt en San Fernando iniciando la Liguilla y al año siguiente fue 3-1 ante los mismos delfines, en el sur.

En 2012 está la última derrota del Curi post Fiestas Patrias: El 2-0 de Santiago Morning en La Granja fue la afrenta final a la historia. Fue la mísera novena derrota en 45 años de vida.

 

El Curi, en el último lustro, le ganó a Copiapó allá 2-0, igualó con el mismo equipo en casa; también se emparejó con Deportes Concepción y derrotó a La Serena en La Portada… El año pasado venció 1-0 a Universidad de Concepción con carrerón y golazo de Gary Tello.

En este 2018 se juega ante O’Higgins de Rancagua, el próximo domingo 23. Da lo mismo cómo lleguen los equipos o cómo pare su once el técnico Jaime Vera. Cuando de cábalas, rachas y escaramuzas tradicionales se trata, no hay razón que se interponga ¡Anote local nomás! El primer domingo de primavera gana Curicó. Cumple su hit de septiembre. No lo digo yo; lo dice la historia.

 

Por Leonardo Salazar Molina, Periodista.

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