LEYENDAS DE COPA CHILE

Aunque Curicó participó en un torneo preparatorio el año de su fundación, fue en 1974 donde se estrenó oficialmente. Y fue en la mítica y hoy vigente Copa Chile.

La Copa Chile -nombres más, motes menos- es un torneo positivo para Curicó. Allí arropa varias sonrisas, un puñado de glorias y momentos épicos que adornan la historia.

Por de pronto en el día cero, el partido iniciático, el primer paso del albirrojo en su vida oficial fue ante Iberia en el Municipal de Los Ángeles, el domingo 7 de abril de 1974. Con Julio Campos como DT fue 1-1 y triunfo 3-2 por penales. Hubo 1.745 personas controladas, entre ellas 76 socios de Curicó. Arbitró Julio Gajardo y en el Curi brillaba Patricio Bonhomme y el difunto Raúl Cornejo.

En aquella versión 74 el equipo terminó sexto entre 12 clubes del Grupo Sur. Lejos igual de los tres clasificados a la siguiente fase. Aunque igual anotó la mayor goleada de la historia profesional: 9-0 ante Lister Rossel de Linares.

La edición 1975 se realizó con llaves directas. Curicó dejó en el camino a Linares, pero cayó en la siguiente fase ante Rangers.

El último tramo de los 70 fue de coquetear con las sonrisas para terminar en llanto. El 76 no se jugó y para el 77 vino una innovación interesante para equipos como Curicó: Se armaron grupos del Ascenso y Primera mezclados. El Curi escoltó al único clasificado, la potente Unión Española, que en ese entonces brillaba más que nadie (logró los títulos locales del 73, 75 y 77 y llegó a la final de Copa Libertadores 75).

Entonces, Curicó jugaba de local en el Estadio Carabineros. Hubo efervescencia por la venida del equipo de Luis Santibáñez, pero el partido se jugó finalmente un miércoles. Bajó el público esperado aunque igual llegaron 2.487 personas al coloso de San Martín. 1-1 final.

En 1979 el torneo tomó un nombre peculiar: Copa Polla Gol – Patricio Mekis en honor al sorteo que llenó de dinero al fútbol nacional y al alcalde de Santiago que transformó el paseo Ahumada en peatonal. Mekis falleció en el verano del 79, tras un accidente doméstico en Vichuquén, y el fútbol le rindió un rápido homenaje.

El torneo volvió a dividirse entre Primera y Segunda. Curicó formó grupo con San Antonio, La Calera, Colchagua y Rangers. Hubo un solo triunfo: 1-0 sobre los de Talca con José “Pelao” González en la banca. La Copa Polla Gol 1980 fue menos lamentable: Curicó clasificó junto a Rangers en un grupo donde estaban Talagante Ferro, Linares y Colchagua. En cuartos de final Huachipato venció 1-0 en La Granja, pero el Curi ganó 2-0 en Las Higueras (dos de William Noble en un match heroico). Sin embargo, la diferencia de goles no contaba y se jugó un alargue (1-1) y una definición a penales donde venció el local.

Curicó caería ese año a Tercera División. Regresaría por secretaria en 1983 y en 1984 retomaría sus andanzas en Copa Chile timbrando la mejor versión del Curi en su historia, hasta ese entonces…  La historia del 84 la recordamos la semana pasada, pero un resumen rápido dice que pasamos en un par de meses de jugar por no descender a pelear un torneo. El equipo de Eugenio Horta trepó en la Copa –remontando una llave 0-3 incluida- pero perdió la final y el inicial premio de ascenso a Primera para los finalistas.

En 1985 volvió la Copa Polla Gol con equipos de ambas divisiones. Aunque Curicó quedó eliminado en la fase de grupos –ganó 7-1 a Linares y 3-1 a Rangers en Talca- entregó al goleador del certamen: Luis Martínez y sus 11 goles (compartió podio con “Torpedo” Núñez de Palestino).

Para el 86 volvió la división: Curicó fue octavo entre los 11 equipos del sur y fue peor el 87: 13 entre 14. En 1988 se jugó la Copa Digeder y Curicó fue noveno entre 10, en una zona con clubes de Primera (clasificaron la UC y Unión). Al año siguiente, la Copa Coca Cola – Digeder prodigó la última gran alegría: El Curi fue tercero entre 10, pero solo dos clasificaban. Se recuerda un gol olímpico de Héctor Silva a O’Higgins, uno de los clasificados, y una derrota 2-1 ante Valdivia, el otro que avanzó. Los goles valdivianos fueron obra de Eric Lecaros, scorer del campeonato, y de Luis Marcoleta Yáñez.

En 1990 fue el inicio del fin. Curicó ganó tres partidos de 22, Sergio “Quito” Gutiérrez dio paso a Manuel “Coco” Rubilar para el torneo oficial, quien tampoco recuperó terreno. Curicó se fue a la Liguilla del Descenso, donde tras cuatro partidos llegó Eugenio Horta. Se buscaba otro milagro. Pero no, Curicó caería a Tercera por una eternidad…

Tras el paréntesis de 15 años, la Copa Chile también se congeló. En 2008-2009 regresó el torneo luego de siete temporadas. Curicó –ya en la Primera B- le ganó a Linares de Tercera y fue eliminado por O’Higgins de Primera.

La Copa Chile 2009 tuvo al flamante Curicó que se estrenaba en Primera. Pasó Palestino y Melipilla y nos atropelló Santiago Morning en cuartos de final.

En la Copa Bicentenario vino otro momento inmortal: ¡Se eliminó a Colo-Colo! La ida fue 4-2 como local en ¡Santa Laura de Santiago! (dos goles de derecha de Patricio Gutiérrez). La revancha, 0-5 en el Monumental, aunque igual hubo definición a penales (esta vez nos beneficiamos nosotros). Allí relumbró Luis Humberto Vásquez y Curicó avanzó. Luego eliminó a Rangers, también por penales, a Audax y cayó en cuartos de final con Palestino.

En 2011 el Curi eliminó a Lautaro de Buin –viejo conocido de Tercera- pero fue retirado de competencia tras un formato extrañísimo, que amerita otra columna (“Las genialidades organizativas del fútbol chileno que ni la NASA comprende”, es el título tentativo).

En el último lustro, la Copa Chile nos refleja: Hay momentos cercanos al deleite, pero eventos que nos recuerdan que sí, ¡somos un bebé al que hay que cambiarle pañales!

En 2012-2013 quedamos eliminados en ida y vuelta con Colchagua, y en 2013-2014 se clasificó tras una buena fase de grupos ante O’Higgins, Audax y Magallanes. En octavos de final perdimos con Católica. Para 2014-2015 también se sorteó una ruda ronda versus Iberia, Ñublense y la UC (se incluye un 5-2 sobre los chillanejos en la despedida de Sergio Vargas como DT) para luego ser eliminados por Audax en octavos.

La versión 2015 arrojó el último lugar en el grupo de la U, O’Higgins y Rangers; la del 2016 una despedida en primera ronda versus Audax y la de 2017 otro coqueteo con cuartos de final: despachados Magallanes y Palestino, caímos por penales ante Antofagasta en el norte.

Posdata: Escribo esto el día en que Luis Marcoleta deja Curicó Unido. No tengo ganas de profundizar en el tema. Creo que no tengo el conocimiento suficiente ni la capacidad intelectual para entender las razones directivas de quitarle el respaldo y pavimentar su salida.

 

Por Leonardo Salazar Molina.

 

 

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