LOS DE AFUERA SON DE PALO

Curicó Unido jugará ante la U su primer partido a estadio lleno de la temporada. Cuarenta mil hinchas azules y seguramente unos dos mil hinchas albirrojos repletarán el Estadio Nacional. Se sabe que la localÍa per sé ofrece cierto favoritismo, pero si le agregas tribunas repletas, ésa condición se multiplica ofreciendo en ocasiones un reducto inexpugnables para los huéspedes. En ocasiones. Porque en otras esa presión de cancha llena se vuelve contra el local si la visita repele el pronosticado sometimiento. Y en el fútbol eso es tan frecuente como hacer un gol.

 

Sino que lo diga Brasil en la final del mundial de 1950. Un indómito Uruguay le aguó la fiesta que requería solo de un empate. Con sabiduría, guapeza y fútbol, la celeste remontó un 0-1 que anticipaba el carnaval. Cuando Brasil abre la cuenta y comenzaba la bacanal, fue Obdulio Varela –  el “Negro Jefe” –  el que se encargó de enfriar el asado. El capitán charrúa discutió la conquista del gol brazuca ante el árbitro inglés, quién al no entender los reclamos en español, pidió un traductor, y en toda esa ceremonia el estadio se silenció, pues no comprendían que sucedía. Después de quince minutos se reanuda el partido con el estadio en calma. Finalmente Uruguay lo ganaría 2-1. Doscientos mil brasileños que llenaban Maracaná quedaron mudos. “Los de afuera son de palo” les dijo Varela a sus compañeros antes de comenzar el partido.

 

Naturalmente es una exageración comparar lo sucedido en el Maracaná en 1950  con lo que vivirá Curicó Unido el sábado en el Estadio Nacional. No es una final del mundo ni hay 200 mil personas en las tribunas. Sin embargo, lo traemos a colación pues se trata de un duelo entre uno de los clubes con más arrastre de Chile versus uno que identifica a una ciudad. Pero en la cancha 11 contra 11. Y de fútbol a fútbol no hay nada que temer. Y con mayor razón, la motivación extra del no favoritismo.

 

Si Curicó maneja sus propias emociones podría también manejar el partido. Sí, manejarlo, porque al menos en posesión de balón, en los últimos juegos el Curi la lleva. Si el albirrojo sigue mostrando el fútbol e intensidad que lo lleva a meter una racha de cinco partidos seguidos sin perder, podría salir ileso de su pasada por el Nacional. Lo del entorno quizás nos preocupa más a nosotros que a los jugadores. Porque de seguro ellos también saben que los de afuera son de palo.

 

Por Mario Farías Contreras.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *