LOS NUEVOS RICOS

La Fiscalía Nacional Económica aprobó la venta del CDF al grupo internacional Turner. Ahora, el fútbol chileno será televisado por el gigante con sede en Atlanta y que aparte de CNN tiene canales de televisión abierta desde Japón a Latinoamérica, versiones de sus cadenas principales en los cinco continentes y canales infantiles, de cine y noticias repartidos por el globo y transmitidos en más de 200 países.

 

Es una mega estación, pero atomizada en un centenar de canales de TV locales. Por lo mismo, no creamos que con esto los goles cocinados en La Granja de Curicó irán a verse día a día en Tokio, Johannesburgo y Helsinki. Es difícil que eso ocurra. El CDF, con algún otro nombre afín, seguirá siendo más o menos el mismo. Alguien continuará cobrándole a usted por llevarle el torneo nacional a su casa vía satélite y de Arica a Magallanes se mantendrá el grueso de la demanda.

 

Para usted que prende la TV, destapa la cerveza y se instala a mirar fútbol, el asunto seguirá más o menos igual.

Para quién sí cambiará todo es para cada uno de los 32 clubes del fútbol profesional chileno. No solo se aumentará el sueldo recibido por el CDF mes a mes, sino que habrá un suculento bono extra ahora ya, a depositarse en estos días, de 3,1 millones de dólares.

 

¿Qué hacer con US $3.100.000? A precio de dólar de día lunes 17 de diciembre de 2018, esto es 686 pesos y 60 centavos, estamos hablando de $2.128.460.000.

 

Llegará un dineral. Freddy Palma, presidente de Curicó, señaló en la semana a El Mercurio: “Nada de ese pago irá para potenciar el plantel, ya que nos centraremos en invertir en infraestructura y ahorrar para cuando vengan tiempos difíciles. Lo que recibamos de las cuotas por los derechos de transmisión sí lo usaremos para mejorar la plantilla”. Buena noticia.

 

Los ingresos mensuales por concepto de CDF en los próximos 15 años subirán, en promedio, un 30% para un club de Primera A, según estimaciones. Siguiendo la Memoria presentada por el club a la Superintendencia de Valores y Seguros, Curicó Unido recibió en 2017 por contrato de TV $1.034.779.000, poco más de un millón y medio de dólares; es decir, cerca de 86 millones de pesos mensuales, que podrían aumentar a 150 millones cada 30 días en el próximo lustro, con lo que casi se costearía íntegramente los 180 millones de pesos que valdrá la planilla mensual de Curicó Unido en 2019.

 

El punto es qué hacer con el premio extra. 2 mil 128 millones 460 mil pesos. Si fuéramos un país podríamos decir que equivale a 7.390 sueldos mínimos, según el ajuste de septiembre (288 mil pesos). Los estadios construidos tienen un costo de mil millones por mil butacas, aproximadamente. Curicó podría hacer, entonces, un estadio propio para dos mil espectadores. Marcelo Díaz se fue a Racing por menos de 3 millones de dólares. Matías Fernández llegó a Necaxa por mucho menos. ¿Sería bueno que alguno de ellos fichara en el Curi? No lo creo.

 

Suena sano que la plata extra se invierta en el Complejo o en Fútbol Joven. Pero hoy, no mañana. Destinando recursos para contratar a un profesional capacitado que lidere a las divisiones inferiores. O aumentando el presupuesto de ese ítem: Si aquellos poco más de tres millones de dólares cancelaran las fuerzas formativas del club a 17 millones de pesos mensuales, habría una década ya costeada, sin moverse del escritorio.

 

No faltará a quién adosar el cheque. Pero habrá que cobrarle la palabra a Palma: Los 3 millones 100 mil dólares deberán terminar en infraestructura o ahorro. Y agréguele Fútbol Joven, que traducido incluye esas dos funciones. Apostar a las divisiones menores es aumentar los recursos humanos del club (parte de su infraestructura) y, a su vez, destinar dinero como alcancía para el futuro (ahorro).

 

Por Leonardo Salazar Molina, Periodista.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *